viernes, 14 de diciembre de 2012

I'll See You In My Dreams

   Un paralelepípedo que encierra una isla desierta, un paraíso lejano y desconocido. De lejos un avión invisible y tierra abajo una hamaca paraguaya, sobre ella la inocencia, la pasión y la indiferencia. Maullidos espontáneos dominan la escena y se pierden como ecos en la tempestad.
   Los acordes de Django Reinhardt y un paseo en alfombra mágica. El reloj de arena estaba mojado por dentro. Una espada y una muerte lenta, aunque imaginaria porque esto debería ser un sueño o lo que se soñaba en ese sueño.
   Un encuentro extraño y las cartas misteriosas de siempre. El juego de las realidades paralelas y el saber elegir con cual quedarse. La sensación de estar perdido en el tiempo y al ras de una adrenalina que era poco habitual. Como tomar un helado en el espacio.
   Nadar en el barro hacia el horizonte. Un cuestionario en otro idioma para encontrar la salida del laberinto de la incomunicación. La banda sigue tocando y su sonrisa seguía ahí. Un salvavidas para los momentos inoportunos o quince minutos entre un ramo de flores y una cerveza de segunda marca.
   Recostándose sobre su pecho. El inicio de una epopeya onírica y el sol que temía salir de atrás de una oscura nube. Un recorrido escalonado hacia el imprevisto deseo de las consecuencias del destino. Había una vez un portal hacia el futuro dónde pasaban cosas trascendentes.
   

sábado, 8 de diciembre de 2012

Poema


Hola, soy un poema
¿Qué cornos soy?
Palabras que forman pequeñas oraciones
A veces, en forma de versos
Soy la excusa de alguien para decirle algo a alguien
Obvio, con un fin, cuestiones de encanto
                                  
En este caso soy un delirio metadiscursivo
Del escritor o de su alocada mente
Del medio que lo hace escribir constantemente
Debe ser el fascinante juego de seducción
El enriquecedor juego de palabras
Que luego fue simbiosis entre una risa y una mirada
                                 
Cansado de pensar o estancado en un diván
Todo es loco pero al tipo lo incita crear
Como nunca, sin razones claras
Un trago y una seca y a otra galaxia
No estoy siendo un poema de amor
Pero intento ser una prosa copada
                                 
La magia de la duda
Una ensalada de labios y mordiscos
Un tirón en la cabellera
Situaciones de auto escritura
Nado sincronizado sobre La Luna
Jugar al sky acuático en esta dictadura
                                
Me dice: “¡Basta, poema! Ya fue mucho por hoy”
Pero, ¿Quién sos para darme fin?
El escritor, aunque no se quién creo a quién
Yo soy un poema que empecé hablando de mí
Pero te creé a vos para que me escribas
Aunque vos solo pensás en lo que te rodea
En que soy tu contacto para concretar tu conquista
Encima esta estrofa te quedo más larga

jueves, 6 de diciembre de 2012

Destino

   Como artesana, tejía una larga telaraña que iba cubriendo cada extremo del interior del ser. De la nada, una aparición magistral, coronada por su encanto y el viajar cada noche en el tiempo, reírse de los kilómetros.
   Apasionada interlocutora de aventuras espaciales. La siembra de una duda y la investigación del porqué de las cosas. Era un trabajo de detective, de orfebre o de contorsionista. Una risa, un brindis y la excitación. Un viaje misterioso que ya no lo era, o al menos no empezaba a serlo.
   Un sube y baja en el desierto y un momento cúlmine en el futuro. El aroma encantador de una noche atemporal, seleccionada al azar y alimento de las mil y un alucinaciones. Cuando la orquesta toca una sinfonía misteriosa siempre esta latente el hecho de qué pasará. La tensión de los mortales y la utopía de la inmortalidad de una situación pausada en el tiempo o la incertidumbre del continuará. Aquel hipnotizador portal en el que se dio el contacto.
   El problema de no ser un robot mientras una ardilla escribe un guión en el cerebro. Una historia de carácter automática y surrealista. El miedo a lo desconocido dentro de lo conocido, al eterno dilema del qué pasará.
   Una cabalgata. De lejos el amanecer, pintado y pasional, en llamas como pocos. Su arma era la pluma, la que le permite escribir un camino a recorrer. Una musa en medio de una tempestad que ya estaba siendo olvidada. La ruta de las incógnitas y de las preguntas, con o sin respuestas. Encender un cigarrillo; esperar, respirar, sonreír. En fin, eso es lo que cuenta; un viejo proverbio del más allá indica que las grandes aventuras siempre continúan y tienen sabor a rock.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Etc.


   Depende del éter, entender de leyes precedentes del germen de ese verde pez. Me enternece levemente, ese célebre y rebelde ente que es; vehemente vedette. Esperé, menester sed de ese efervescente temple del ser. Beber ese té, desde el tren. Her red eyes. Presente estremecer del descender.
   Vencer el estrés. El rehén demente en Yemen. Ese jet de enfrente, membrete que es sede de ese germen que teme verme. Repelente, en merced del mes trece. Gerente del revés y tejer pestes desde la vejez.
   ¡Nene! She seen me. Te detecté. Desenredé el frente, enhebré ese ser, te besé en re. Gente zen. Heredé el presente, set del que regresé. Lente en el que reflejé ese precedente. Detergente que te embellece.
   En breve, merendé ese crepé de herpes. Me eché entre ese eje. Gel. Leche. Excelente tez. Defender depende del ser, sed que empeñé. Te besé. Kermés exprés. Enter. Creyente pez. Pensé. Perseveré. 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ojota


   Más bien morena, informal, de descendencia brasilera, casi artificial, siempre marchando al compás de su hermana gemela. Siempre juntas, inseparables, desde una vidriera a ser el apoyo de ella. Nunca presagiaban lo que iba a suceder.
   Un día como cualquiera, cumpliendo su deber, el temporal complicó las cosas. Ella se desprendió, la otra la miraba como se iba por el arrollo sin poder hacer nada, la visión era nula. El 39 en la frente, dos gotas de agua y un lazo que se resquebrajaba.
   Pobre, su cuerpo sumergido y el temor de no poder ni siquiera exclamar un grito de auxilio, sin rumbo a la galaxia desconocida de un horizonte extraño y desalineado.
   Chocaba con distintas cosas y artefactos, ya sin saber dónde estaba, si aquí o allá. No se daba cuenta si había dejado de respirar o si respiraba en un sueño. Luces de colores, parecía un paisaje psicodélico. Un torbellino que la dirigía hacia un túnel, un portal, una ventana a lo desconocido.
   De repente un pentagrama en el espacio, una melodía confusa, corcheas furiosas que discutían en una charla de café. Ella lo veía todo y no veía nada, ya no había más agua, no había nada; flotaba en una nebulosa y se sentía inútil, sola, vacía, sin uso y sin misión.
   Al instante, sin saber si estaba viva, fue cayendo en la situación, en pensar que sería de su hermana, de su dueña, en lo que iba a extrañar la arena tibia, el rústico pavimento. Se dio cuanta que estaba lejos, que quizás ya nunca volvería, que sería reemplazada y su idéntica eliminada. El llanto dominaba su estado de desolación mientras el sol desgarraba su figura, la cual se consumía y se volvía pálida. Humo, pastillas y desesperación. Ya nunca volvería a ser ella. El final había llegado.